La vivienda campestre se consolida como una alternativa para los bogotanos.
Un entorno campestre, pero con fácil acceso, sin alejarse del todo de la ciudad y, además, con las comodidades para vivir y trabajar, es la promesa de Amarilo con su proyecto de casas Refugio del Valle, en la vía La Calera-Sopó.

Las cifras para Bogotá y su región así lo demuestran. De acuerdo con el programa Sabana Centro Cómo Vamos y el resultado de su primera encuesta virtual de percepción ciudadana, realizada durante los meses de aislamiento preventivo y cuarentena, el 8,1 por ciento de los encuestados confirmó que se trasladó de su lugar de residencia hacia algún municipio de esta zona de Cundinamarca, que cubre el área urbana de Cajicá, Chía, Cogua, Cota, Gachancipá, Nemocón, Sopó, Tabio, Tenjo, Tocancipá y Zipaquirá.
